domingo, 8 de junio de 2014

CITA A CIEGAS


Se conocieron por primera vez leyéndose,
amaron sus letras y con ellas, leyeron sus cantos, rieron sus risas y ahogaron sus llantos.
Después comenzaron a escribirse y escribiéndose, hablaron de sueños, leyeron sus voces, discutieron de encantos.
Pocas semanas transcurrieron y ese amor se hizo deseo.
Pasó el tiempo y un momento sin verse se hizo largo, un segundo media vida y todo un día un letargo.
Sentimientos mutuos entre amantes, deseo reciproco entre un hombre y  una mujer, sin verse vez alguna, amantes de almas, tan sólo en el papel.

 
Pero llegó la hora de conocerse y quedaron en silencio… pues ya no les bastaba amarse solo en versos.
En la distancia allá a lo lejos, una sombra se aproxima, ¡seguro que es mi amor...!, cada uno se imagina.
Y aunque nunca se habían visto, se reconocieron al instante, pues habían quedado la noche antes, que ella iría con una rosa y él con un clavel.
Al encontrarse se abrazaron y se fundieron en un beso, ahora podrían amarse con sus cuerpos por primera vez….