martes, 15 de julio de 2014

DEPRESION



No sé el porqué de esta condena, mi espíritu quebró y mi alma vaga en pena.
Mi mente es un convento de clausura, donde solo hay tristeza, ¿Cómo mantenerme cuerdo entre tanta locura?
Lo llaman depresión, pero yo lo llamaría sufrimiento del dolor, dolor que en mi alma cala y después del dolor, las ganas de acabar que nunca acaban.
Ya no me quedan ganas de vivir, ya se extinguió la posibilidad de estar alegre, ya tan solo me queda sufrir y sufriendo estoy a muerte.
 

Quitarme este peso de encima que no me deja soñar,
que me acerca tanto al suelo,
que no me deja volar.
Para los que no aprecian su fortuna, les diré que nunca olviden:
que a mí me tocó sufrir y que sigo convencido...
que una vez fui muy feliz
¡¡¡que no quede en el olvido!!!
Yo que soy experto en tristezas dejadme aconsejar, que no se aprecia la alegría, si no se ha pasado algún penar y que la alegría no lo es tanto, si no se sabe disfrutar...