martes, 15 de julio de 2014

EL DUENDE Y EL HADA


Se conocieron en un bosque encantado, cuyo nombre no se pronunciar, se atrajeron nada más verse, no lo olvidaré jamás y se hicieron la promesa que desde aquel día, jamás de los jamases, se volverán a separar.
A él le llamaban duende, porque era el más travieso del lugar y a ella le llamaban hada, por su barita de cristal.
Un buen día el hada al duende le quiso enseñar, el camino que le llevaba a la responsabilidad. Sin darse cuenta que en el sendero, a su amado iba a cambiar, sin darse cuenta que luego, duende no lo podrían llamar.



Quizá el hada lo hizo por ego o por su falta de humildad, solo sé que desde ese día, del duende no se supo más.
Y es que cuando quieres a alguien, lo has de dejar estar, pues puede que sea eso mismo, lo que un día te llegó a gustar…