martes, 15 de julio de 2014

EN TAN SOLO UN SEGUNDO



Basta tan sólo un segundo, para perder todo lo obtenido, para que se desboque tu caballo, el perro muerda la mano de su amo y pararse a pensar un segundo, que lo mejor que nos ha pasado, es todo lo que hemos perdido en este mundo.
Es ese segundo, en el que el amanecer deja a la noche y el bebé duerme en su cuna, en el que la alabanza pasa a ser reproche, en el que el hombre pisó la luna. El que me hace sospechar que, ¿para qué planear mi vida?, si en un segundo puede retornar a su punto de partida.

¡Toda una vida depende de un segundo!
He pensado la manera, del segundo retrasar, pero solo encuentro pegas y no lo logro dilatar.
Si encontrara yo el sistema o el mecanismo de parar, el segundo que quisiera, sería el de volver a comenzar, con muchos años de experiencia y una corta edad. Así sabría la manera, de volverte a conquistar.