martes, 15 de julio de 2014

LA BOTELLA DE CRISTAL


Me dio por escribir la respuesta del sentido de la vida y la metí en una botella de cristal, la deje sobre la orilla y ola tras ola la fue alejando hasta alta mar. Ahora solo quien la encuentre tendrá  a su alcance la felicidad. Por causa del destino a un náufrago fue a parar, casi sin fuerzas leyó el contenido y le transmitió seguridad. Cerca de la muerte estaba pero la botella le ayudo a flotar, aunque no veía la orilla le dieron ganas de nadar.

 

Saco fuerzas de flaqueza, algo le hizo seguir,  porque lo poco siempre es mucho, si se tienen esperanzas de vivir. Con su último aliento el náufrago se puso a cantar, tarareando melodías se olvidó de todo mal. Lejos de allí pescadores faenando en alta mar, escucharon un murmullo que pudieron descifrar y siguiendo aquel susurro le pudieron rescatar. Y es que de la vida la esperanza es la respuesta, es contagiosa  y no provoca enfermedad, ojala todo el mundo se contagie con mi botella de cristal...