martes, 15 de julio de 2014

NUESTRA SEÑORA DEL CARMELO


Aun no siendo escribano os redacto un suceso:
una advocación de la virgen María
vestida con habito carmelita y cubierta con manto color hueso
en el preludio de un sueño me revelo un secreto.
Aun no siendo poeta ya tengo una musa
patrona de la mar en mi España querida y guardiana de la armada española.

 

Virgencita dame paz, que yo te rezare desde el ocaso hasta la aurora,
eres señora del monte Carmelo y adorada por la orden de los carmelitas.
Virgencita dame fuerzas para construirte una ermita
Dame cincel y tallare tu imagen en mi alma.
Dame pincel y adornare a aquellos que te aman.
Pero sobre todo dame tiempo, dame noches y mañanas
que preciso mucho tiempo para agradecerte que me amas.