sábado, 27 de diciembre de 2014

LA CARTA

Nos separa la distancia, pero no habrá barreras en esta vida, que me impidan ir a verte y recitarte esta poesía:
Nunca debí conocerte, jamás debí contestar.
Pero cómo se le niega a una persona, el querer dejarse amar.
Ha escena entraba siempre el amor y nunca he podido encontrarlo, quizá porque nunca busqué, en alejados escenarios.
Una vez te presentaste, para mi hace un momento, pero si preguntas a testigos, te dirán que ya hace tiempo.
Desde ese día, sin ti cada minuto, se convierte en una hora, aún sabiendo que es corta la vida, se me hace eterna la demora.
Quien lo iba a decir, que ha estas alturas de mi vida, volvería yo ha sufrir, esas amargas despedidas.
Déjame que también diga: que no creo en el destino, ni tan siquiera en otra vida, soy mas bien de ciencias, probabilidades y medidas.
Pero soy persona razonable y acepto de momento, el amor como mi Dios y a su trono el firmamento.
Lo importante para mi, es el haberte conocido, que me quieras conocer y no me apartes del camino.
Aunque no estemos unidos y nos separen continentes.
Aunque no entiendas mi idioma y te pierda entre la gente.
Aunque me ignores y me niegues cuando estemos frente a frente.
Jamás de los jamases me arrepentiría de ir a verte.
Para terminar una cosa dejaré, no será un te quiero, esos me los han dicho a mi también.
Pisaré fuerte el camino, así mis huellas verás y cuando me eches de menos, sabrás donde poderme encontrar.
er juanan